En aspectos de calidad y productividad a nivel mundial se ha notado grandes cambios, sobre todo en las últimas décadas donde realza la competitividad de algunos sectores y uno de ellos es el educativo que, con su compromiso de buscar y seguir modelos de gestión administrativa y novedosa, consolida una tendencia a la innovación, desarrollo e investigación que permite apalancar el crecimiento y desarrollo de los países. Esto ha gestionado en la actividad académica procesos que permitan proporcionar herramientas con enfoque a la mejora continua para una sostenibilidad y crecimiento de las instituciones. Para las Instituciones de Educación Superior (IES) la acreditación tiene su cimiento en unos principios universales que constituyen su espíritu y naturaleza, su autonomía, su progresividad en busca de calidad, su heterogeneidad de contexto amplio y flexible. Apoyados en estos preceptos, teniendo en cuenta el proyecto educativo institucional (PEI), los lineamientos dados por el CNA, se propone un modelo de autoevaluación que, al implementarlo, la institución queda habilitada para una eventual certificación que conduciría a la Acreditación de Alta Calidad de los programas profesionales de la facultad de ingeniería.