Las diferencias culturales y lingüísticas de las minorías en nuestro país, han estado desde antaño en constante tensión con esta sociedad desconocedora de las diversidades sociales. La comunidad sorda ha emprendido una lucha civil, todavía vigente, mediante la Federación Nacional de Sordos de Colombia – FENASCOL para conseguir los derechos, deberes y oportunidades que hoy tienen. No obstante, el camino es largo para garantizarlos totalmente. En el Suroccidente colombiano se encuentra la Institución Educativa Técnico Industrial José María Carbonell, la cual lleva décadas apostando por la inclusión educativa de este colectivo con apoyo de la ASORVAL y el INSOR.