El problema o preocupación fundamental de este proyecto surge a partir del análisis de diversos estudios diagnósticos de la realidad emocional o el estado del pensamiento social en nuestro contexto latinoamericano; así, podemos afirmar lo siguiente: «El desconocimiento y la falta de apropiación de una Pedagogía de la Humanización en la educación inicial, básica, media y superior, aleja la vivencia de la responsabilidad social, debilita la autoestima y el sentido de pertenencia. El desarrollo de procesos de pensamiento se afecta, porque el aprendizaje está conectado con el manejo de las emociones. Es cierto que estamos mejorando en los procesos de interacción educativa, pero aún es insuficiente y estamos muy lejos de una escuela con salud mental. Si no educamos dentro de un ambiente donde el centro sea la armonía, la convivencia, la interlocución y la valoración de cada ser humano como realidad única e irrepetible, no podremos construir una mejor sociedad de la que tenemos”.