La violencia intrafamiliar es un delito contemplado en el ordenamiento jurídico colombiano mediante el artículo 229 del Código Penal, en el cual se demarca que cualquier acto que atente de forma física o verbal contra un miembro de su familia, incurrirá en este tipo penal, siendo sancionado con penas de prisión que se verán incrementadas en caso de que la víctima sea una mujer. De forma tácita, sería previsible considerar que ante estas penalidades este delito no sería frecuentemente denunciado en el país, no obstante, la realidad refleja un panorama completamente distinto, en el que muchas mujeres son víctimas de abusos por parte de sus parejas sentimentales, ocurriendo, en muchos casos, que esta situación no es denunciada debido a la inseguridad que encuentran frente a la efectividad del sistema judicial colombiano. La llegada del Covid-19 y las medidas de aislamientos tendientes a protege a la población agravaron la situación para estas mujeres, pues la cantidad de conductas violentas se incrementaron y las víctimas se veían imposibilitadas de escapar de sus viviendas ante los rígidos toques de queda que se decretaron a lo largo del país, y ante el colapso perceptible en los entes estatales, lo que atraería una lamentable realidad a lo largo de toda Colombia para las mujeres que sufrían este flagelo.