Este documento proporciona información del clima organizacional, definido por las percepciones de los empleados sobre el entorno laboral, influye directamente en las actitudes y el desempeño de todos los miembros de la organización. Este ambiente puede ser positivo, neutro o negativo, afectando aspectos como la motivación, los valores y las relaciones interpersonales. Un clima positivo fomenta optimismo, entusiasmo y orgullo, mientras que uno negativo genera distanciamiento, agresividad y desconfianza. Su impacto en la productividad lo convierte en un elemento clave para el éxito empresarial, lo que exige a los administradores promover condiciones laborales óptimas y una gestión efectiva de recursos humanos que mejore la calidad de vida de los empleados. Transformar el clima organizacional requiere cambios profundos en las dinámicas laborales, las decisiones internas y las relaciones tanto internas como externas, asegurando un entorno favorable y sostenible que fortalezca la competitividad y el desempeño.