El análisis revela que el hecho de ser usuario de redes sociales convierte a los adolescentes en posibles blancos de aquellos que perpetran el acoso cibernético. En este contexto, el trabajo social juega un papel crucial al proponer enfoques y estrategias para prevenir y mitigar los efectos devastadores de esta cuestión. La colaboración interdisciplinaria y la acción colectiva se presentan como vías fundamentales para abordar esta problemática de manera efectiva. A medida que avanza la investigación y comprensión de este fenómeno, se hace evidente la importancia de empoderar a los jóvenes con herramientas que les permitan enfrentar y resistir el acoso cibernético. Además, es esencial que las instituciones adopten políticas y medidas preventivas en línea con la evolución constante de las tecnologías y las dinámicas en línea, en última instancia, el trabajo investigativo no solo arroja luz sobre las percepciones y experiencias de los adolescentes frente al acoso cibernético en el entorno de Facebook, sino que también resalta la necesidad de una respuesta comprometida y holística por parte del trabajo social y las instituciones para salvaguardar el bienestar de la juventud y fomentar un entorno en línea seguro y respetuosa.