Los desequilibrios electrolíticos en perros son alteraciones en las concentraciones de minerales esenciales como el potasio, el calcio, el cloro y los iones hidrógeno. Estos minerales desempeñan un papel fundamental en numerosas funciones corporales, incluyendo la contracción muscular, la transmisión nerviosa y el equilibrio ácido-base. Las alteraciones en estos electrolitos pueden causar una amplia variedad de signos clínicos, desde debilidad muscular y arritmias cardíacas hasta trastornos neurológicos y renales. Los trastornos ácido-base incluyen acidosis y alcalosis. La acidosis (pH <7,35) puede ser metabólica, por ácidos acumulados o pérdida de bicarbonato, o respiratoria, por retención de CO₂, y ocurre en insuficiencia renal o traumatismos; se trata con bicarbonato intravenoso según la causa. La alcalosis (pH >7.45) es menos común, aumento excesivo de bases o pérdida de ácidos, observada en perros con vómitos prolongados o con diuréticos; su tratamiento incluye reposición de electrolitos o control de la hiperventilación.