Actualmente existen 7 especies de tortugas marinas a nivel mundial, agrupadas en 2 familias y 6 géneros, en los que se encuentran la tortuga Laúd (Dermochelys coriacea), tortuga verde (Chelonia mydas), tortuga carey (Eretmochelys imbricata), tortuga caguama (Caretta caretta), tortuga golfina (Lepidochelys olivacea), tortuga Lora (Lepidochelys kempii), y la tortuga Franca Oriental (Natator depressus) (Eckert et al., 1999). Estas se encuentran principalmente distribuidas en las zonas tropicales y subtropicales, aunque su distribución presenta amplias variaciones a lo largo de sus diferentes etapas de vida, y pueden llegar a presentar grandes migraciones de cientos e incluso miles de kilómetros desde las zonas de anidación hasta las zonas de alimentación en los estadios adultos y zonas geográficamente diferentes en los estadios inmaduros (Wallace et al., 2010). Desafortunadamente, 6 de las 7 especies se encuentran incluidas bajo alguna de las categorías de riesgo a nivel global, ya sea vulnerable (VU), en peligro (EN) o en peligro crítico (CR) según la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, 2020).