El salario de reserva se conoce como el salario más bajo por el que una persona aceptaría realizar un trabajo específico. La brecha de género existe en la población ocupada. No obstante, no es claro si aun también persiste en la aspiración salarial, entendida esta como el salario de reserva. A pesar de su importancia, no existe el mismo número de estudios. Utilizando la Gran Encuesta Integrada de Hogares y realizando una descomposición de Oaxaca Blinder, se estudian posibles determinantes de la brecha del salario de reserva entre hombres y mujeres para la población desocupada en el año 2018. Los resultados muestran que a mayor nivel educativo se reduce la diferencia entre los salarios de reserva de hombres y mujeres, mientras que por cada hora dedicada al cuidado del hogar se aumenta la brecha entre estos dos salarios.