La depresión es uno de los trastornos de salud mental más extendidos y estigmatizados en el mundo, y los suicidios por causas depresivas son la segunda mayor causa de muerte de jóvenes y adolescentes. Desde el inicio de la pandemia global, los casos han ido en aumento junto a otros trastornos mentales, y con esta situación sale a relucir que siguen siendo un tabú dentro de los hogares de estos pacientes. Los problemas de estigmatización de estas enfermedades vienen desde la interpretación que hace el cerebro al momento de crear una representación mental y construir un recuerdo. En un problema tangible, se tiene acceso a varios canales sensoriales del cuerpo para ser interpretado, mientras que los intangibles solo pueden contarse desde el relato verbal y lo vivido por la persona que lo sufre, no se dispone de medios para generar la misma representación en la persona que escucha. Por esto, este proyecto busca generar esa conexión faltante en los sentidos, para que las personas puedan sentir lo que no pueden normalmente, y de esta forma apoyar a la comprensión de la depresión, generando así recuerdos vívidos y longevos para crear empatía con los pacientes, y en la búsqueda de impactar los comportamientos hacia ellos, ayudándoles con sus síntomas y la recuperación de su calidad de vida.