“El lupus eritematoso sistémico (LES) es una enfermedad crónica autoinmune, con un amplio espectro de manifestaciones que pueden afectar diferentes órganos y sistemas, siendo una causa importante de morbimortalidad en población joven .” (1) El comportamiento clínico propio del LES es variable, afectando así varios órganos y tejidos, mediante la adherencia de diversos anticuerpos y complejos autoinmunes (2). Existen factores predisponentes a padecer la enfermedad, entre los cuales se encuentra la edad, el sexo femenino, antecedentes de familiares con lupus y algunos fármacos. Está demostrado que en pacientes con uno o varios de estos factores, la probabilidad de cursar con un lupus es superior a la de los pacientes que no tienen ninguno de los factores de riesgo.(3) (4) Mediante diferentes fenómenos inflamatorios, el depósito de anticuerpos y 26factores del complemento genera el daño en las diferentes células, órganos y tejidos que afecta, entre los más afectados encontramos el riñón, la piel y el corazón. Los anticuerpos más estudiados hasta el momento en el lupus son los anticuerpos anti-DNA de doble cadena (5). Existen una variedad de manifestaciones clínicas entre las que destacan desde una fiebre y fatiga hasta un fenómeno de Raynaud o diferentes trastornos ya sean renales o neurológicos (2). Debido a que es una enfermedad bastante variable el diagnóstico puede resultar complicado, tampoco es de mucha ayuda el que no hay pruebas específicas para él LES, lo que nos debe conducir a un diagnóstico correcto es la adición de un buen examen físico, las manifestaciones que nos refiere el paciente y algunas pruebas sanguíneas y de orina (6).