En Colombia, la atención primaria en salud se ha contemplado desde que se promulgó la declaración de Alma Ata en 1978, pero no fue sino hasta comienzos de la década de los 90 cuando a través de mecanismos normativos se formaliza la atención primaria en salud con la reglamentación de la ley 10 de 1990, por la cual se reorganiza el Sistema Nacional de Salud incluyendo la participación comunitaria en los diferentes procesos relacionados con la salud además de entender el sistema de salud como aquellos proceso encaminados al fomento, prevención, tratamiento y rehabilitación teniendo en cuenta que sobre él intervienen factores biológicos, ambientales, comportamentales e incluso factores de la misma atención.