¿Estamos dispuestos a dejar atrás la noción de valor intrínseco que no ha pasado de moda en los últimos cien años? ¿Cómo deberíamos decirle adiós a la noción de valor intrínseco tanto del ser humano como de la naturaleza? ¿Qué lecciones debemos aprender de los pueblos originarios de la Sierra Nevada de Santa Marta y del Trapecio amazónico colombiano? La ética territorial colectiva (e.t.c.) es considerada por la crítica especializada en Argentina, Brasil y Colombia una verdadera alternativa para la planeación territorial en clave de ética ambiental. Inspirado en la obra de Bruno Latour y en la agenda de investigación de la filósofa colombiana Diana María Muñoz-González, este libro presenta una nueva filosofía política de nuestros tiempos al proponer la e.t.c. como una guía, no solo para reflexionar, sino también para actuar de cara a los desafíos comprendidos bajo las denominaciones de “crisis civilizatoria”, “crisis ambiental” o “crisis de la objetividad”. Desafíos ante los cuales la e.t.c. emerge como una respuesta teórico-práctica que posibilita cumplir con la urgente tarea de reorganización de la vida pública contemporánea, pero sin caer en el catastrofismo, la desesperanza o el negacionismo acerca del origen humano del cambio climático.