En el corregimiento de Atuncela, Valle del Cauca, Colombia, se encuentra un enclave con ecosistemas únicos, incluyendo un orobioma azonal y un bosque de niebla. A pesar de su singularidad, la falta de conciencia sobre la preservación plantea desafíos, especialmente entre la comunidad local dedicada a la agricultura. En 2007, se designó el área como un Distrito de Manejo Integrado (DMI), pero la falta de conocimiento persiste. Ante esta situación, se ha iniciado un proceso para desarrollar un sistema de diseño de información basado en los principios del diseño gráfico y sostenible. Se busca motivar a la comunidad y visitantes a asumir un papel activo en la protección del territorio. Se emplean teorías de Frascara (2000, 2011) sobre la producción de objetos visuales con mensajes específicos y se integran conceptos de diseño sostenible según Manzini (2016). Se destaca la importancia de preservar especies endémicas, que son clave para el equilibrio ecológico y actúan como indicadores de la salud del territorio