Bogotá ha enfrentado graves problemas de movilidad debido al alto flujo vehicular y la falta de infraestructura adecuada, con la ciudad alcanzando el primer puesto en tráfico global en 2019. Históricamente, desde los años 90, la falta de sistemas eficientes de tránsito ha causado congestionamientos crónicos y alta contaminación. La bicicleta surge como una alternativa viable y sostenible, proporcionando beneficios como la reducción de emisiones y la accesibilidad económica. La transición a una movilidad más sostenible requiere infraestructura vial adecuada y políticas de incentivo. Esta investigación evalúa el impacto de las ciclorrutas en Bogotá sobre la probabilidad de que los ciudadanos usen la bicicleta. A diferencia de estudios previos, utilizamos una metodología de "stacked difference in difference", analizando datos de encuestas de movilidad del distrito (2011, 2015, 2019). Inicialmente, la construcción de ciclorrutas incrementó el uso de bicicletas y se observó un efecto de sustitución negativo entre el uso de la bicicleta y el transporte público. Por otro lado, estudiar y ser adulto mostró un efecto significativo y de alta magnitud. Este estudio destaca la importancia de la infraestructura ciclística y políticas adecuadas para fomentar el uso de bicicletas, mejorando así la movilidad urbana en Bogotá.