La práctica empresarial se hace con el fin de desarrollar cualidades como creatividad, innovación y flexibilidad, así como también, trabajo en equipo, establecer buenas relaciones interpersonales, presentar soluciones reales a la empresa y cumplir y delegar las responsabilidades que la empresa considere. Esto, con el fin de ganar experiencia previa a la graduación profesional, ya que ayudará a una fácil vinculación al campo laboral.