Este documento reseña los hallazgos de una estrategia de tutoría recíproca entre compañeros aplicada con treinta y cuatro estudiantes de grado décimo en un colegio público en Tunja, Boyacá. Aunque al principio del estudio estos estudiantes no parecían estar interesados ni tampoco conscientes de los beneficios que tiene el hablar inglés, los estudiantes cambiaron sus actitudes hacia el inglés cuando trabajaron con un compañero para mejorar su aprendizaje como tal, y desarrollar su aprendizaje autónomo también. La interacción generada demostró que los estudiantes no solo trabajaron con otra persona, quien no era cercano a ellos, con el fin de alcanzar objetivos académicos, sino también para ganar habilidades sociales para sensibilizarse de cómo deben tratar a alguien usando sus valores (respeto, comprensión, paciencia, entre otros), y ser conscientes de la existencia del otro para pedir ayuda y apoyar sus necesidades. Estos objetivos individuales fueron reunidos en un logro principal el cual fue reforzar la identidad del grupo.