“Limpieza social” es una categoría usada ampliamente para referirse a la acción de asesinar sujetos considerados indeseables. Quienes la ejercen, esgrimen usualmente como argumento velar por la seguridad de un grupo social. Sugiero que esta práctica tiene un carácter instrumental porque a través de ella se busca establecer un tipo de orden moral y social. Y expresivo, porque devela una estructura social jerarquizada y un sistema de clasificación que se soporta en la creencia de que hay unos sujetos que son fuente de peligro, los indeseables, y otros, que son quienes están en peligro. Como resultado de esta investigación etnográfica, cuyo escenario fue la Unidad de Planeamiento Zonal Patio Bonito, los indeseables son jóvenes a quiénes se les imputa la categoría de “ñero”. Sin embargo, este fenómeno trasciende los límites de este conjunto de barrios del occidente de la ciudad. Para mostrarlo, me valgo de las narrativas de la prensa, de documentos institucionales y de los panfletos que se distribuyen en las campañas de “limpieza”.