La tarea de construir una nación republicana moderna, a través de los proyectos políticos liberal radical y regeneracionista, se vio reflejada en la arquitectura, la organización del espacio urbano, la escultura y las prácticas cívicas urbanas en Bogotá entre mediados del siglo XIX y comienzos del siglo XX. Cada proyecto le dio forma a sus concepciones sobre el individuo y la sociedad por medio de mecanismos urbanos, entre ellos, los reconocimientos y la exaltación a distintas personalidades, las celebraciones, los monumentos, la toponimia y la construcción y uso de la infraestructura. Los liberales, basados en las ideas del individuo libre, la sociedad individualista, la ruptura con lo hispánico y el Estado no intervencionista, le dieron predominancia a las celebraciones y al cambio de la toponimia, mientras que los monumentos, el establecimiento de instituciones de moralización, atención, vigilancia y control, y la descentralización de las prácticas económicas fueron las formas en que el objetivo del proyecto regeneracionista del perfeccionamiento de la persona y de la sociedad a través de la religión tuvo su expresión. (Texto tomado de la fuente).