Este trabajo busca recolectar y reconocer los agüeros transmitidos en los núcleos familiares, particularmente aquellos de las mujeres de su entorno. Estas prácticas y conocimientos, basados en experiencias compartidas, son analizados desde la memoria, la hibridación cultural y el cuidado, mostrando su valor en la transmisión generacional. El concepto de cuidado se extiende más allá de lo individual, abordándose como un acto social y cultural, y se integra en una obra de práctica relacional concebida como un espacio de protección y acogida de deseos, intenciones y recuerdos. El trabajo resalta la importancia de visibilizar las memorias familiares y de darles un valor sensible, explorando agüeros como el "ojo bravo" y el "punta de arco" , capaces de enseñar a ser vigilantes, y prácticas como el "vaso de agua al difunto" que transforman el duelo en memoria y aprendizaje. Además, se destaca la relevancia del trabajo doméstico, tradicionalmente realizado por mujeres, y la necesidad de reconocer y valorar estos saberes heredados. Finalmente, la obra busca representar y preservar estas prácticas, creando un espacio que fomente la interacción y el intercambio de experiencias, adaptándose a los contextos cambiantes y valorando la herencia cultural mientras enfrenta los desafíos del pasado, presente y futuro.