El presente documento es el resultado de una indagación sobre las prácticas de una comunidad afro del norte del Cauca que decide fortalecerse consolidando su organización de corte étnico- territorial a partir de la recuperación de memorias y la permanencia en sus territorios ancestrales como ejercicio de resistencia frente a unas dinámicas desiguales en el campo colombiano y el papel del Estado que por acción u omisión ha dejado siempre a estas comunidades al margen, obligándolas a vivir una lucha constante por su derechos y su reivindicación. En el marco de este fortalecimiento organizativo todos los miembros de la comunidad son importantes; se presenta una experiencia con la comunidad que demuestra cómo por un lado las personas mayores son poseedores de memorias y rasgos culturales invaluables, indispensables para el fortalecimiento étnico; pero también las nuevas generaciones cumplen un papel fundamental y aquí la escuela se presenta como un escenario central , por lo que se muestra una experiencia pedagógica y sus resultados, en donde se reafirma que la educación étnica debe aportar desde el reconocimiento histórico y las memorias para una reivindicación étnica y un movimiento social transformador