Las encuestas básicas de salud bucodental proporcionan una base sólida para estimar las necesidades actuales y futuras de asistencia de la salud bucodental de la población. Proporcionan datos de base fiables para el desarrollo de programas de salud bucodental de carácter nacional o regional y para la planificación del número y los tipos apropiados de personal para la asistencia bucodental.¹ En 1971 la Organización Mundial de la Salud (OMS), publicó por primera vez un manual para la elaboración de encuestas de salud bucodental, desde ese entonces, más de 130 administraciones sanitarias han realizado encuestas de salud bucodental conforme a los métodos básicos recomendados. Las encuestas han mostrado que se han producido cambios muy llamativos de la salud bucodental en numerosas poblaciones, como resultado de las modificaciones en las tendencias de la morbilidad y de las nuevas técnicas terapéuticas, así como de los cambios en la estructura de la población. ¹ En ediciones más actualizadas del manual de la OMS; se han renovado los métodos básicos de encuestas para incorporar los progresos recientes de las técnicas epidemiológicas y de asistencia bucodental. En particular se han incluido nuevas secciones sobre evaluación de los trastornos extra orales, la mucosa bucal, las opacidades/hipoplasia del esmalte, la pérdida de la fijación periodontal y las anomalías dentofaciales, con objeto de incluir una evaluación más completa de las enfermedades y los trastornos bucodentales.¹ Las encuestas se utilizan para recoger información sobre el estado de la salud bucodental y las necesidades de tratamiento de la población, y después, para vigilar los cambios de los niveles de la morbilidad o de las tendencias de ésta. Así se puede evaluar la idoneidad y efectividad de los servicios que se proporcionan y planear o modificar los servicios de salud bucodental y los programas de formación, según sea necesario. Las encuestas básicas de salud buco dental no están destinadas a copiar información sobre los factores etiológicos que influyen en la distribución o la gravedad de las enfermedades, ni acerca de la efectividad clínica de los distintos procedimientos preventivos o terapéuticos. Sin embargo, la información obtenida en las encuestas básicas puede emplearse para vigilar aspectos de la efectividad de los servicios de asistencia bucodental.¹ La realización de encuestas para determinar la situación de la salud bucodental y las necesidades de tratamiento de colectividades y poblaciones es parte primordial de los deberes de los directores de servicios odontológicos y de otros administradores responsables de los servicios de asistencia sanitaria oral. En donde no exista un funcionario nacional o regional de servicios de odontología que tenga la responsabilidad concreta de las actividades de salud bucodental, los miembros de la asociación de odontología o los profesores de las instituciones de formación de personal de asistencia sanitaria oral deben efectuar encuestas epidemiológicas periódicas de los trastornos de la salud bucodental. ¹