En la actualidad, las personas permanecen gran parte del día al interior de edificaciones, ya que la gran mayoría de las actividades diarias como las académicas, laborales, familiares o de ocio se desarrollan en recintos cerrados. El empleo de la vista requiere de niveles de iluminación óptimos, para un buen desempeño laboral y académico, ya que se ha comprobado que un buen sistema de iluminación evita un esfuerzo visual y aumenta los niveles de productividad de las personas. Un mal diseño del sistema lumínico puede provocar lesiones físicas por la ausencia o exceso de luz, como: fatiga ocular, reducción de la capacidad visual, disminución de la agudeza visual, y la adopción de posturas inadecuadas desde el punto de vista ergonómico. En contraste, la correcta construcción de un sistema de iluminación, puede mejorar el rendimiento laboral y educacional significativamente. En nuestro país existen reglamentos como lo son el RETIE (Reglamento Técnico de Instalaciones Eléctricas) y el RETILAP (Reglamento Técnico de Iluminación y Alumbrado Público) los cuales establecen medidas que garantizan la seguridad de las personas, de la vida animal y vegetal y de la preservación del medio ambiente, previniendo, minimizando o eliminando los riesgos de origen eléctrico.