Dado que el entorno pide a gritos un método capaz de captar el interés y la atención de todos los estudiantes, que estimule el análisis y la creatividad, que facilite el proceso de aprendizaje y la aplicación de diferentes conceptos y que estimule la asistencia a los planteles educativos con el fin de aprender, se propone la aplicación de una herramienta que puede ser un peldaño en la construcción del desarrollo de una metodología diferente a las tradicionales. La caricatura, logra capturar la atención de un grupo de personas heterogéneas en comportamiento, temperamento e inteligencias y hasta lenguaje, como se verá posteriormente, contextualizándolas en un tema específico y logrando un alto nivel de recordación al estimular algunas inteligencias y estilos de aprendizaje. El humor empleado en las caricaturas, rompe con los esquemas de la clase magistral dejando la monotonía a un lado, convirtiendo el aula de clase en un escenario agradable y propicio para debates sobre temas que se estén tratando en dicho momento, permitiendo el desarrollo de análisis críticos y complejos, generados en el consenso, que llevan a un entendimiento más amplio y más claro de los conceptos tratados en clase.