Este libro muestra el proceso mediante el cual las universidades en Colombia instituyeron a la investigación como una de sus funciones básicas, a partir de la experiencia de la Universidad Cooperativa de Colombia en su esfuerzo por articularse a las dinámicas seguidas por las demás universidades en el contexto de la modernidad globalizada impulsada desde el Estado. Las transformaciones ideológicas, administrativas, financieras y sociales generadas en dicho contexto, produjeron un redireccionamiento de las tradiciones en las universidades para la adaptación a las nuevas circunstancias. Los docentes debieron combinar sus actividades de enseñanza con el diseño y desarrollo de proyectos de búsqueda científica que, si bien en principio implicaron un choque cultural, generaron también un desarrollo de sus competencias profesionales, sus habilidades para trabajar en equipo y su eficacia para mostrar los resultados de sus trabajos y alcanzar las metas de los usos sociales del conocimiento. El cambio organizacional y cultural muestra una diferenciación entre instituciones, regiones y programas académicos que hace complejo el concepto y la práctica de hacer universidad en Colombia.