Resumen: Desde la prehistoria, la energía en sus diferentes formas ha estado fuertemente vinculada al desarrollo y evolución de la vida del hombre. De ahí que sea relevante realizar una mirada histórica sobre el papel que estos han desempeñado, con el fin de resaltar dicha relación y el impacto del uso de las diferentes fuentes de energía en los procesos económicos que se llevan a cabo. La hipótesis que se asume es que la energía es un factor que explica el proceso de crecimiento económico que se ha registrado especialmente desde los inicios de la Revolución Industrial. Con esta revisión teórica y conceptual, se llega a la conclusión de que los recursos energéticos constituyen la base del proceso económico y que funciona como complemento de los otros factores productivos, capital y trabajo.