Yv es Klein decía que el cuerpo solamente vive todopoderoso y no piensa, pero ni su obra ni su f ilosofía ignoraban lo que se ha tornado evidente para nosotros: no existe pensamiento que no pase por el cuerpo, pensamiento encarnado, entrañado, vivo. El mundo no se dirige ni siempre ni en primer lugar a nuestras facultades intelectuales, sino al peñasco de facticidad que componen nuestros cuerpos a través de un enmarañado de tejidos sensibles, de redes signif icantes y asignif icantes, de perceptos y afectos. No es de extrañar, por lo tanto, que la bailarina escriba con los pies, como decía Paul Valéry.