En los últimos quince años se ha venido reconociendo y documentando el papel del ácido lisofosfatídico como potencial biomarcador serológico, útil para la detección precoz del cáncer de ovario y otros cánceres ginecológicos. Xu y cols (1998) insertar mas referencias que apoyen la idea. Los anteriores estudios sugieren un rol importante del LPA en la proliferación, supervivencia y metástasis del cáncer de ovario, así como su factible valor diagnóstico para dicha patología; por lo que es importante profundizar en su estudio, compilando la información científica disponible que pueda generar un texto único que sea de utilidad para la comunidad médica y material insumo para nuevas investigaciones.