La determinación de la seroprevalencia de enfermedades en unidades de sangre y hemoderivados es de gran utilidad cuando se busca mejorar la seguridad en el suministro de sangre y hemoderivados pues esta medición indica la tendencia en la población en general, brinda información sobre los posibles riesgos de transmisión de estas enfermedades por vía transfusional y permite establecer programas de promoción, prevención, diagnóstico y tratamiento adecuados [Boletin, Dalis 2003]; por ello, es fundamental realizar estudios epidemiológicos dentro de cada banco de sangre