El desarrollo de la terapia ocupacional (T.O.) en medicina fisica comienza de forma incipiente en la primera guerra mundial y fuertemente en la segunda, relacionado con el gran numero de personas sobrevivientes que quedaban “lisiadas” (Gomez, S. y Ruedas, L., 2002)1. Los terapeutas ocupacionales en el ambiente hospitalario se han enfrentado al desconocimiento de la disciplina por parte de algunos profesionales del area, lo que ha determinado un esfuerzo constante por posicionarse en espacios clinicos poco trabajados al intentar mostrar su trabajo y los resultados de este, ya que, ha sido un proceso dificil para el profesional de terapia ocupacional el integrarse al ambito de salud, a pesar de contar con decadas de experiencia en el mismo, por tal razon, es indispensable el ejercicio de la misma para lograr el objetivo de contribuir en el proceso de rehabilitacion y recuperacion de las habilidades o destrezas, lo cual favorecera el desempeno en las ocupaciones basado en la independencia y autonomia que caracteriza al ser humano. De igual manera, el visibilizar una disciplina genera un aumento de la demanda de atencion, por lo que, a pesar de mantener una lista de espera de atencion ambulatoria cubierta, no se puede decir lo mismo en hospitalizacion donde no se logra brindar un servicio continuo, dado que existe la necesidad de contar con este recurso humano; teniendo en cuenta que la terapia ocupacional se visualiza como una profesion basada especificamente en proyectar a la persona como un ser integral y biopsicosocial. Si bien es cierto que hace anos trabajan terapeutas ocupacionales dentro de los hospitales, el trabajo en unidades centradas en la rehabilitacion que cuenten con un equipo completo constituido por kinesiologos, fonoaudiologos, terapeutas ocupacionales, psicologos, trabajadores sociales y fisiatras es reciente en el sistema publico, mas aun en regiones, es de gran importancia al contribuir en el proceso de rehabilitacion de los pacientes con lesiones de todo tipo.