Este Relacionario comenzó sus puntadas con el propósito de devorar algunas palabras gruesas, abstractas; tan generales que podrían perder el sentido para mí al ser pronunciadas; palabras que han aparecido en el camino de mi formación artística/docente, pero sobre todo en mi ser estudiante. Para posteriormente traducirlas en mis propios recuerdos y recorridos, relacionarlas con mis imágenes, volverlas cuerpo; cuerpo que puede esculpirse con ellas para ofrecerlas a otros. Este es el resultado de un proceso de lenta digestión, de interiorización y de inicios para devolver todo lo aprendido/digerido, lo encontrado y relacionado. Estas palabras aquí contenidas están atravesando este cuerpo, visto hoy a sí mismo como una maravillosa monstruosidad; una hibridación entre ser artista y artesana: una reconciliación. Este cuerpo monstruoso, está atravesado por los silencios, por los susurros de las manos de las mujeres de mi familia y las voces de otros maestros/autores, por espacios oficiales e imprevistos que se han vuelto afección para mí, y que son ofrecidos a otros para resonar juntos.