La educacion para la paz, orientada a la poblacion juvenil vulnerada por diversas formas de violencia, se traduce en el reto de promover sensibilidades y capacidades para comprender y transformar conflictos. El punto de partida sera entonces, asumir las realidades y vivencias de los jovenes, e identificar su reflejo en la vida escolar. Las posibilidades de la escuela en sectores sociales marginados y de cara a una poblacion juvenil afectada en su dignidad y estima, plantea serios retos y dificultades. El primero concierne al desaprendizaje de prejuicios y de actitudes negativas ante los conflictos y violencias tanto directas como indirectas. El segundo se asocia al cultivo de juicios, emociones y habilidades etico-politicas, para transformarlos adecuadamente. Esto es especialmente notorio atendiendo proyectos y experiencias de vida de algunos estudiantes de municipios como Cali, Jamundi y Santander de Quilichao. Si bien el proposito de este analisis preliminar, es identificar algunas formas como los estudiantes entienden y asumen las dinamicas del conflicto, la violencia y la paz, desde sus relaciones cercanas y en especial, en su ambiente escolar, tambien contribuye a presentar una panoramica sobre necesidades e intereses de una poblacion fragil, demandante de pedagogias de la esperanza y de compromisos de la comunidad formadora, para atenderlos. De esta manera, el presente trabajo parte identificando elementos conceptuales y perspectivas de analisis, necesarios para entender retos especificos de la educacion para la paz. Posteriormente, se describen algunas formas de vivencia de los conflictos en escenarios educativos, desde la tension violencia-paz. Finalmente, se exploran algunas miradas de los estudiantes, en torno a las posibilidades y obstaculos de una educacion para la paz en los colegios, y sus referentes inmediatos para promover una cultura para la pacifica convivencia.