Los métodos de evaluación de la usabilidad que miden la satisfacción, se caracterizan por el uso de instrumentos de indagación como cuestionarios y/o entrevistas, los cuales se aplican a usuarios finales luego de la interacción con el software. Esto implica un cierto grado de subjetividad en los resultados obtenidos, ya que dichos instrumentos pueden ser mal interpretados y su diligenciamiento depende de la recordación y no de información tomada en el momento mismo de la interacción. Dado este contexto, se propone la definición de un método automatizado de evaluación de la satisfacción, basado en el monitoreo de la actividad cerebral (BCI), estableciendo así, una métrica y un método innovador que captura datos en el tiempo real de la interacción y genera autónomamente información relativa a la medida de la satisfacción. Para efectos de la validación, se aplicó en objetos de aprendizaje para entornos e-learning. Los resultados arrojados indican que la variable Atención calculada a partir del monitoreo de la actividad cerebral del usuario durante el tiempo de la interacción puede ser usada como métrica confiable para la medida de la satisfacción.