Las marcas blancas o marcas de distribuidor son aquellas marcas pertenecientes a las empresas de distribución y por la cuales el detallista (o “retailer”) asume la responsabilidad total de la creación, desarrollo y gestión de la marca, así como de su aprovisionamiento y comercialización. A pesar que se han realizado varios estudios desde el punto de vista del marketing y las disciplinas administrativas no se encontraron artículos, estudios e investigaciones desde la Psicología del Consumidor en la cual se evalúen o se midan variables psicológicas tales como la percepción social o las actitudes en población bumanguesa. Debido a ello, se realizó una investigación con enfoque cualitativo, en donde desde la psicología del consumidor se identificaron variables como la actitud que tienen las personas hacia las marcas blancas, es decir, lo que piensan, sienten y cómo actúan con respecto a esas marcas. De esta manera se identificaron una serie de categorías con relación a la actitud que tienen las personas hacia las marcas de acuerdo a su estrato o nivel-socioeconómico.