Este escrito articula varios elementos conceptuales que dan cuenta de la ontología formulada por H.-G. Gadamer, y alcanza desde allí una aproximación a su –pocas veces atendida- consideración sobre el tiempo. Ofrece, pues, una lectura unitaria de Verdad y Método a partir de la cual se caracteriza una ontología del acontecer, y no simplemente cierta reflexión excéntrica de la historia y el lenguaje que respondería al interés de fundar una nueva epistemología para las ciencias del espíritu. En otras palabras, este texto perfila una teoría que responde, sí, a la concepción causalista de la historia y a una filosofía instrumental del lenguaje, pero que constituye sobre todo una teoría del ser en general que contesta a la vieja metafísica de esencias y entidades supratemporales. El final de esta reflexión da luces sobre la concepción del tiempo de esta ontología del acontecer; ya no, evidentemente, un tiempo como estructura vacía que puede medirse y calcularse a partir de un método, así como tampoco una categoría del entendimiento en virtud del cual se aprehende lo real.