La civilizacion digital es un hecho. Hablar unicamente de sociedades digitales no abarca la forma en como lo digital incorpora todas las practicas sociales del mundo. En Colombia, por ejemplo, la ciudadania implica un proceso digital. Asimismo, en diversas partes del mundo, ya casi no existen practicas que no conlleven la mediacion tecnologica. Irina Bokova, directora de la Unesco, lo ha dejado claro: “esto no es una revolucion digital, sino una civilizacion digital”. Esta civilizacion digital, como se podria suponer, tambien contiene a la educacion. Las criticas de esta nueva forma de interactuar han sido varias. Sobre todo, se resaltan aquellas que hablan de la banalizacion de la educacion y la primacia del espectaculo. En el ano 2012, Mario Vargas Llosa, premio nobel de literatura, describio de manera contundente la afliccion de la civilizacion contemporanea. Dentro de sus analisis no dejo por fuera, claro esta, a la educacion. Segun el autor, las nuevas formas de ensenanza estan entroncadas con el relativismo vigente en los tiempos contemporaneos. Mas valdria la pena indagar sobre si realmente el arte de ensenar se pierde en las practicas comunes de esta civilizacion digital o si realmente se transforma para darle a la ensenanza y a la educacion un nuevo sentido.