Este trabajo explora las relaciones entre tectónica y geomorfología a partir de nuevos datos termocronológicos, geocronológicos, geomorfométricos y de modelamiento numérico. De esta forma se establece un acercamiento a la historia tectonotermal de bloques litotectónicos, la respuesta morfotectónica y la evolución del paisaje en el borde noroccidental de la Cordillera Central, donde aparecen sistemas geomórficos contrastantes, a saber: el Altiplano Antioqueño (AA) y el cañón del río Cauca (CRC), emparentados geográficamente por la cuenca del rio San Andrés (CRSA), y separados por la falla Espíritu Santo (FES) y estructuras asociadas al sistema de fallas de Cauca-Romeral (SFCR). Entre los resultados se destacan la magmatogénesis de rocas afines al complejo Cajamarca ca. 229 Ma, inmersas en el SFCR, la cristalización del Batolito Antioqueño ca. 72 Ma. Tasas de exhumación entre 0,3-0,7 km/Ma y tasas de enfriamiento entre 11,6-13,4 °C/Ma durante el Paleoceno/Eoceno. Además del equilibrio termal y topográfico que sugieren las edades (U-Th)/He en apatito y la ocurrencia de superficies de erosión sobre ambos bloques litotectónicos. El reseteamiento parcial de las edades (U-Th)/He en la zona de influencia de la FES entre aproximadamente 45 y 25 Ma, marca el levantamiento diferencial de bloques litotectónicos desde finales del Eoceno. Los modelos termomecánicos 2D reproducen dos pulsos de enfriamiento entre 55-40 Ma y 25-20 Ma, con una mayor tasas de exhumación por erosión en el primer evento. Se realizaron un conjunto de modelos numéricos tipo forward termocinemáticos 3D a partir de condiciones geológicas impuestas y soportadas en distintas publicaciones, los resultados con mejor ajuste (misfit) sugieren tasas de exhumación de alrededor de 0,1 km/Ma durante el Cenozoico tardío. Mediante la geomorfometría se documentan además el rejuvenecimiento del paisaje, la preservación de paisajes relictos, la marcada incisión sobre el CRC, la inversión del relieve, la potencial reorganización del sistema fluvial, y la captura de drenajes localizados en el AA como respuesta morfotectónica de las fases orogénicas finales (20 Ma). Estos resultados constituyen un aporte preliminar para detectar las relaciones entre tectónica y geomorfología a largo y mediano plazo, lo cual constituyen elementos de partida para estimar la evolución del paisaje en los Andes del Norte.