Con la aprobacion de la reforma electoral entramos a una novedosa etapa de campanas proselitistas. Atras, en teoria, quedaron las costosas campanas que tenian como eje a los medios masivos, pues la idea es que gracias a ellos se llegaria a millones de votantes de manera simultanea con un alto grado de persuasion. “El medio es el mensaje”, como diria Marshall McLuhan. Los partidos, asi, entraron a un juego que es comun en paises en los que cargos de eleccion popular se dirimen en procesos electorales con distintas duraciones y marcos regulatorios, pero siempre de la mano de los omnipresentes medios