Las trayectorias vitales y escriturales de Margara Russotto y Grace Nichols trazan puntos insospechados en una cartografia imaginaria de la poetica caribena continental e insular: se encuentran en la preocupacion por las tensiones entre lenguas (el italiano y el espanol; el creole y el ingles metropolitano), en la construccion de hablantes que intentan iniciar o resignificar su resistencia en contextos de dominacion y exclusion, en una actividad literaria fuera de sus lugares de origen que las lleva a problematizar constantemente las nociones porosas de territorio, cuerpo, nacion, lengua propia. Como no ha habido una recepcion critica que ponga en dialogo estos trazados, mi lectura entranara algunos derroteros, que sin ser inamovibles o acabados, alientan una valoracion de sus trabajos creativos desde una perspectiva comparada. Aqui, me gustaria explorar en que medida, al encarar las tensiones mencionadas, sus textos se inscriben en una narrativa de la diaspora poscolonial (CHARIANDY, 2006), en tanto ficcionalizan modos de vida que superan las fronteras de lo occidental o no occidental; que son cosmopolitas por la integracion de multiples cosmogonias, temporalidades e espacialidades y desobedecen a retoricas del origen puro y supremo. En la misma linea de la agenda propuesta por Chariandy, en la que sugiere preguntas como “How do we understand the body in a diaspora, its ethnic inscriptions, its racial, gender, and sexual particularities and vagaries, its signification and relay of affect ?” (CHARIANDY, 2006, sp.), tengo interes de discutir como el cuerpo con sus marcaciones raciales y sexo-genericas constituye un espacio para construir y moldear las narrativas diasporicas.