la Educacion Superior tiene como labor aportar al desarrollo sostenible de la humanidad, en este sentido se espera que sus funciones sustantivas aporten a la formacion integra del futuro profesional, con las habilidades y competencias para satisfacer las necesidades humanas, convirtiendose en una oportunidad de encuentro con otras miradas y formas de ver, sentir y experimentar el mundo y la posibilidad de proponer acciones desde distintos puntos de vista en el que todos puedan sentirse parte de el, para ello, es necesario dar un lugar a la persona donde pueda reconocerse desde su individualidad como actor en la construccion social. La idea de persona va ligado al concepto de dignidad, sobre el cual la mayoria, por no asegurar que todas, las universidades basan su mision y la tienen como principio, este concepto, que ha evolucionado con el tiempo, se ha entendido como un valor que acoge la diferencia como una oportunidad de encuentro con los otros desde su esencia humana, asi como lo hace la universidad respecto a la ciencia y las disciplinas. A traves de este trabajo se quiere evidenciar, como en la educacion superior dignificar a la persona se convierte en un proceso que involucra la materializacion de la mision institucional, en el cual las estrategias y acciones que se gestan desde las distintas areas investigativas, academicas y sociales centradas en un tema de dialogo comun, la dignidad, dan como resultado la formacion integral de la persona. Esta hipotesis, se explicara a traves de la experiencia del Observatorio de Dignidad Humana, un area suscrita a la Vicerrectoria Pastoral y de Bienestar Universitario de UNICATOLICA, a traves de la cual se han liderado propuestas orientadas a fortalecer la identidad institucional y articular su apuesta formativa basada en los valores cristianos y la dignidad humana.