Ya no es suficiente analizar lo que dicen los clientes u observar cómo se comportan frente a la compra y consumo de productos o servicios para identificar lo que el consumidor desea y satisfacer su necesidad, en el marketing actual es necesario estudiar el cerebro y sus propiedades atractivas. El uso de los sentidos (tacto, visión, gusto, olfato y escucha) es esencial para crear experiencias perdurables e inolvidables en los clientes, generando que el principal ente que sostiene la compañía exteriorice sus emociones y sensaciones, permitiendo efectivizar el posicionamiento de la organización. El marketing olfativo se basa en una ciencia moderna, derivada del marketing sensorial y del neuromarketing, que utiliza aromas específicos con el fin de influir en los comportamientos del consumidor y aumentar los beneficios empresariales. Ofrecer experiencias inolvidables a los clientes, conduce necesariamente a una mayor fidelización de marca. El truco es pensar en lo que el consumidor desea, indagando sus gustos, percepciones y estímulos a través de los sentidos, logrando constituir una atmósfera exclusiva que logre un top of heart en el consumidor. Al aplicar estrategias de marketing de la experiencia, las empresas piensan en sus clientes, motivándolas a trabajar permanentemente en la creación de ambientes únicos y especiales, con el propósito de ofrecer experiencias inolvidables