Sin duda somos testigos de un momento historico dificil en America Latina. La evolucion hacia un sistema politico democratico que coincidio con el fin de la Guerra Fria abrio un nuevo capitulo en la lucha por asentar en el Continente americano republicas que generaran gobiernos gracias al veredicto del pueblo. Pero no podemos confundir el establecimiento o la inauguracion de un sistema democratico con su consolidacion. Este ultimo fenomeno es complejo y la experiencia de otras latitudes nos demuestra que puede tomar mucho tiempo. El desafio no es solo implementar un sistema politico con elecciones libres, derechos civiles para la poblacion, garantias de expresion y de reunion, sistema judicial independiente y el imperio de la ley. Tambien se requieren instituciones politicas que puedan funcionar, canalizando las divisiones naturales en cualquier sociedad en forma pacifica y produciendo politicas publicas que respondan a las necesidades de la poblacion garantizando al mismo tiempo, la seguridad humana y la seguridad nacional.