La epistola de Santiago, por lo general, no recibe la prioridad que merece en la predicacion en la iglesia, muy a pesar de su mensaje vigoroso, particularmente en nuestro contexto colombiano y latinoamericano que clama por una mayor conciencia de las responsabilidades sociales, economicas y politicas que la iglesia y su mensaje evangelico tienen. Al sospechar que la estructura literaria compleja y la diversidad de enfasis, a veces contradictoria que los estudiosos encuentran en esta epistola, son culpables de esta lamentable falta de prioridad, espero que, a pesar de lo tedioso que pueda ser el analisis de la estructura literaria, el presente trabajo ayude a convencer al lector de que sin entender mejor su estructura literaria, dificilmente lograremos entender su mensaje y obtener un mejor aprovechamiento de Santiago.[1] Un mejor acercamiento a su estructura literaria y, por ende, una mejor comprension de su mensaje, debe resultar en una mayor disposicion de dar a Santiago el lugar que le pertenece en las predicaciones de quienes tenemos el sagrado privilegio de proclamar todo el mensaje de Dios para que reflejemos su caracter de defensa de la viuda y del huerfano (Stg 1:27; ver tambien Dt 10:18).