Algunas investigaciones se refieren a los videojuegos por sus efectos negativos, al senalarlos como responsables de aumento en la violencia, la adiccion, el sedentarismo, la obesidad y la depresion. Estos estudios hacen alusion a variables sociales y fisiologicas y su impacto en lo psicologico. Sin embargo, desde la educacion se reconocen estos efectos, pero se sostiene la necesidad de una perspectiva mas equilibrada que considere no solo los posibles impactos negativos, sino tambien las ventajas de utilizar estos juegos, como se refiere en el estudio de la Universidad de Costa Rica sobre el efecto de los videojuegos en ninos y adolescentes [1]. Esto quiere decir que debe considerarse la importancia de los potenciales beneficios de esta practica soportada en pantallas, en parte, debido a que la “naturaleza de estos juegos ha cambiado dramaticamente en la ultima decada, al emerger videojuegos cada vez mas complejos, diversos, realistas y de caracter social, muy cercanos a la cotidianidad de los usuarios de dicho software” (Ferguson y Olson, 2013). Un pequeno pero importante cuerpo de investigacion que comenzo a surgir, sobre todo en los ultimos cinco anos, ha documentado estos beneficios. En este articulo se resumen las investigaciones sobre los efectos positivos de los juegos de video, centrandose en cuatro campos principales: cognitivos, motivacionales, emocionales y sociales. Mediante la integracion de perspectivas de desarrollo positivo y la psicologia social, se proponen algunos mecanismos por los cuales el usuario de los videojuegos puede recibir beneficios psicosociales que luego pondra en practica en el mundo real. El objetivo de este articulo es proporcionar evidencias suficientes y una justificacion teorica para inspirar nuevos programas de investigacion sobre los beneficios de los videojuegos. Por ultimo, se termina con un llamado a investigadores y profesionales de intervencion para probar los usos positivos de los juegos de video y se sugieren varias direcciones para hacerlo.