Presento una perspectiva de la escritura desde el cuerpo como liberación del desmembramiento del cuerpo en la cultura. Este planteamiento tiene como punto de partida los estudios sobre cuerpo en un diálogo con la fenomenología propuesta por Maurice Merleau-Ponty y el posestructuralismo de Michel Foucault, y en relación con propuestas de escritura literaria en autores como Fernando Vallejo y Anaïs Nin respectivamente. En este marco, la escritura funciona como una operación de exorcismo que se articula con el planteamiento sugerido por Pierre Klossowski, donde el cuerpo es un espacio habitado por potencias externas y la necesidad de darles otro espacio en su habitar. Identifico un espanto en la experiencia con mi propio cuerpo a partir del Claustro de San Agustín, espacio que entreteje diversas etapas históricas y manifiesta el menosprecio del cuerpo en la leyenda del Espanto del panóptico. Por tanto, la escritura me permite un proceso de autosubjetivación, vinculando elementos alternativos dentro de un proceso de investigación desde mi cuerpo que incorpora a la literatura.