Al leer la poesia escrita por Nelson Romero aparece una voz oculta, una voz que dice que detras de esta obra hay un crimen, y a lo largo de la lectura esta voz se amplifica hasta convertirse en un fondo sonoro con bajos de abismo. Releo rastreando en la penumbra literaria los elementos, signos y huellas que me lleven al bronco lugar del crimen, hasta que doy con un poema cifrado que me ayuda a develar este enigmatico hecho.