La educacion inclusiva da respuesta a la diversidad del estudiantado, y para que sea una realidad hoy en dia es preciso mejorar las practicas de aula y la forma organizativa en donde se desarrollan los procesos educativos. Es claro que enfrentar diferentes niveles, capacidades y objetivos educativos dentro del aula inclusiva, genera algunas dificultades en los maestros, pero en la medida que se pongan en practica estrategias encaminadas a potenciar las capacidades de todos los estudiantes se favorece la inclusion escolar. De esta forma se hace intervencion asertiva y superan las barreras para la participacion y el aprendizaje. Con el presente articulo se pretende exponer una experiencia referente a diferentes formas de actuacion en la clase que se apliquen al grupo de estudiantes en conjunto, y se ajusten de manera que el nino con Sindrome de Down, sea uno mas y no requiera de ninguna medida diferente, solo las derivadas de su propio estilo de aprendizaje. Es importante ofrecer estrategias para que sean utilizadas por los docentes; de manera que los estudiantes vivencien respeto de sus formas particulares de aprender y facilitar su desarrollo integral. Asi mismo favoreciendo su calidad de vida realizar adecuaciones curriculares que aproximen al estudiante a una verdadera inclusion y transformacion educativa.