Feres y Mancero (2001) citan una serie de antecedentes relevantes del concepto de humano, como el “indice del nivel de vida” de Drewnowsky y Scott (1966), el “indice de desarrollo” de McGranahan et al. (1972) y el “indice de calidad de vida fisica” (PQLI) de Morris (1979). Ademas, se hallan, entre otros, el denominado enfoque de las necesidades basicas planteado por la Organizacion Internacional el Trabajo (OIT, 1974) y el desarrollo a escala humana difundido por la Fundacion Dag Hammarskjold a mediados de los anos 80 (MaxNeef, 1994).