El sector azucarero colombiano busca posicionarse en los mercados internos y externos, garantizando la calidad de sus procesos y sus productos y para ello desea implementar un Sistema de Gestion de la Inocuidad Alimentaria (SGI). El presente trabajo muestra el diagnostico y la auditoria del SGI para enfocar los esfuerzos de los Ingenios azucareros en aquellos principios que requieren madurez y afianzar aquellos fuertes para que la organizacion distinga la Gestion de Calidad que realiza para satisfacer a sus clientes, ofreciendo valor agregado que garantice la competitividad en los mercados. Para cumplir estos propositos, se configuro un equipo de trabajo con personal vinculado a los procesos y se concerto un plan de trabajo para cada Ingenio. Se realizo un taller conceptual y metodologico sobre los objetivos y los insumos basicos requeridos, unificando criterios y orientando los desarrollos que debian valorarse efectuando capacitacion en la metodologia, los instrumentos y los formatos, semejantes a los del INVIMA, basados en el Decreto 60/2002, para determinar el perfil de cumplimiento a traves de una autoevaluacion de cada organizacion. Se evaluaron planta fisica, sistema de gestion de la inocuidad como perfil sanitario y sistema HACCP. Se realizo ademas, la validacion del diagnostico, mediante auditorias de BPM y HACCP, por un equipo de expertos. Como resultado, se entrego a cada Ingenio un perfil que reflejaba su situacion actual comparada con el promedio y con el mejor del grupo de autoevaluacion (similar a un benchmarking sanitario). El benchmarking lo centralizo el grupo GICPO, garantizando la confidencialidad de la informacion de cada Ingenio y a cada uno se remitio unicamente sus resultados. Se produjeron planes de trabajo que deberan programarse segun las posibilidades de cada empresa, para obtener un Certificado de Inocuidad, implantando a la vez, nuevos requisitos en la cultura empresarial. En conclusion, las areas de Calidad habian desarrollado e inculcado las BPMs en planta, destacandose empacaderos y puestos criticos, pero con bajo cumplimiento general, distando de programas integrales BPM. Se consideraron criticos control de plagas, manejo de residuos solidos, mantenimiento locativo y capacitacion y entrenamiento. Ningun prerrequisito HACCP estuvo completo, siendo el componente SGI menos desarrollado. Se mostraron avances en formacion del equipo HACCP, descripcion de producto y de proceso, pero mas asociados al funcionamiento del sistema de calidad, que al trabajo especifico en HACCP. Se destaco la gestion de las areas de calidad, laboratorios y mantenimiento que favoreceran la implementacion del sistema de inocuidad a mediano plazo. Se muestran entonces, las pautas a seguir para que industrias de este ramo (casi todas certificadas ISO 9000), completen lo relacionado a la puesta a punto de la planta de produccion y a la garantia de inocuidad de sus productos para mejorar su productividad y su competitividad. Un trabajo como el realizado, no solo resalta los contenidos del teoricos que son propios del Sistema de Gestion de la Inocuidad Alimentaria (SGI), sino que tambien ofrece una metodologia para abordar el proceso de implantacion del sistema con exito, y permite una apuesta en comun al generar sinergia de competitividad, determinado por la implantacion en equipo, al ser acometido el trabajo por 10 de los ingenios configurados en ASOCANA