No puede negarse que la decision de autodisponer de la vida es cuestionada, especialmente porque involucra diversas esferas de la existencia: los derechos, la religion, la moral, la etica, el sistema penal y la politica criminal lo que tambien permite que ciencias diferentes tengan cabida en el analisis; en efecto, el derecho penal, los derechos humanos, la bioetica, las ciencias de la salud, la economia, la sociologia o la historia tienen su parte para soportar la asuncion de posiciones en un asunto tan intimo y tan trascendental como es el ‘derecho a morir dignamente’ y es en este ambito personalisimo que cabe cuestionar el limite de terceros para intervenir sin desconocer el principio bioetico de autonomia o el derecho -sea constitucional o humano-a la libertad. Hoy dia, la eutanasia es aun fuente de esperanza y dignificacion de la vida en la muerte, pero tambien lo es de temor y recelo por la falta de reglamentacion -entendida como aquella que proviene del legislador- en Colombia lo que ha dejado como unico camino recorrido un par de decisiones valientes de la Corte Constitucional y un protocolo proveniente del Ministerio de Salud y Proteccion Social, como resultado de un mandato jurisprudencial.